Para quién trabajamos
Gente que se mueve todos los días por CABA y el conurbano, que necesita algo confiable y que no la deje a pie en la mitad del trayecto.
Bolte nació en Cabildo al 2100, entre una ferretería y una casa de repuestos. Empezamos ajustando frenos de las bicis del barrio y hoy seguimos con la misma idea: que cada persona salga del local sabiendo cómo funciona lo que se lleva.
Trabajamos con quien usa la bici para ir al laburo, con quien combina el scooter con el subte, y con quien recién arranca y no quiere comprar a ciegas. No vendemos por catálogo: preguntamos cuántos kilómetros hacés, dónde la vas a guardar, si tenés ascensor, si hay rampas en tu recorrido. Con eso armamos la recomendación.
Gente que se mueve todos los días por CABA y el conurbano, que necesita algo confiable y que no la deje a pie en la mitad del trayecto.
Que el mantenimiento sea simple, que las piezas se consigan y que la postura no te deje dolor de espalda a los quince minutos de pedaleo.
Directo y sin vueltas. Si algo tiene una contra, la decimos. Preferimos que vuelvas contento a que te lleves algo que no era para vos.
Arrancamos con dos bicicletas prestadas, una caja de herramientas y un cuaderno donde anotábamos cada arreglo. Con los años sumamos scooters eléctricos porque muchos clientes empezaron a combinar el tren con el último kilómetro. Hoy el local tiene taller propio, banco de pruebas para baterías y un espacio donde podés probar el plegado antes de decidir.
Seguimos siendo pocos y atendiendo de a uno. Si pasás por Av. Cabildo 2184, te mostramos lo que hay armado y te contamos sin apuro qué te conviene según tu recorrido.
Por qué abrimos Bolte
Bolte nació en un taller chico de Villa Urquiza, entre bicis armadas a mano y scooters que volvían con la batería cansada. La idea sigue siendo la misma: vender movilidad urbana real, con componentes que aguanten el uso diario y un servicio que no te deje a pie.
Preguntamos cuántos kilómetros hacés, si combinás con subte o tren, dónde la vas a guardar y si tenés ascensor. Recién ahí te mostramos un modelo.
Trabajamos con componentes estándar de plaza. Si un freno, una cubierta o una batería se rompe en dos años, la vas a poder reemplazar sin importar el modelo.
Armamos, ajustamos y hacemos el primer service en el mismo lugar donde te atendemos. Nada de mandar la bici a un tercero y esperar dos semanas.
Te decimos qué autonomía real vas a tener, cuánto pesa subirla al tercer piso y cada cuánto conviene revisar la cadena. Sin promesas que después no se cumplen.
Somos un equipo chico de El Pereira que arma, ajusta y prueba cada bici y cada scooter antes de que salga del local. No tercerizamos el armado ni el service: lo que vendemos lo conocemos de memoria porque lo desarmamos todas las semanas.
Armado y puesta a punto
Doce años armando rodados urbanos. Es la que revisa torque de bulones, centrado de ruedas y frenos antes de cada entrega. Si una bici no queda fina, no sale.
Scooters eléctricos y baterías
Técnico en electrónica. Diagnostica controladoras, mide celdas y explica sin vueltas cuánto rinde de verdad una batería según peso, viento y modo de asistencia.
Asesoría y guías de compra
Ciclista urbana desde hace una década. Traduce dudas reales —rodado, talla, cambios internos o expuestos— en recomendaciones concretas según el trayecto de cada persona.
Mantenimiento y repuestos
Lleva el registro de cada service: qué se cambió, cuándo y por qué. Sostiene que una transmisión sellada bien cuidada ahorra visitas al taller y plata en repuestos.
Accesorios y seguridad
Arma kits de luces, cascos y reflectivos pensando en la vuelta nocturna por avenidas. Prueba autonomía real de cada luz antes de recomendarla.
Ajuste y control de calidad
Rotamos tareas para que nadie se quede con un solo tipo de rodado. Cada integrante sabe armar una bici, revisar un scooter y explicar el mantenimiento básico.